Woodstock

El Rincón de la Ignominia

Patrocinadores: C.A.F.E. & USB Co.

H. Heroico Municipio de San José Momotspan

La frase del día:

Si amas algo déjalo ir, si regresa... ¡ahora vete tú para que sieenta el desgraciado!
Escuchado en el radio
ImAgEn
Entre los arcos
De un antiguo acueducto a todo un instrumento de ornamenta que aún sigue identificando a esta ciudad


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* La nueva cámara * | Monday, March 14, 2005

Ahora sí, por fin tengo una cámara de fotos, espero poder arreglar esta página muy pronto, hay que rediseñar jeje. Además ahora espero hacerla más ilustrativa.
El fin de semana... bueno muy bueno. Ya no puedo esperar a que venga la semana santa :(
Eso es lo malo de regresar con la gente que te quiere, que te malacostumbran otra vez

by N i T a at 11:00 a.m. |


* Tratado del amor * | Thursday, February 24, 2005

Ya había deshabilitado esto, pero sólo porque Chochito me recomendó lo vuelvo a poner. Saludos a todos
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¿Qué es el amor?,
me preguntó un compañero de repente, como si fuera cualquier tema de conversación cotidiana entre dos personas que comparten unos dos metros cuadrados en jornadas de ocho horas diarias… y me quedé en blanco…

Es como si hubiera retrocedido unos 8 años atrás y me hiciera la misma pregunta una vez a la salida de la escuela, mientras observaba a una pareja cruzándose por mi camino. Es como si siempre hubieras querido saberlo y crees que lo sabes, como cuando tenía 3 años y le repetía a mi madre alguna historia bizarra de que me iba a casar con mi novio del kinder. Pero mientras era niña eso no importaba mucho, yo creía que podía amar a cualquier persona, hasta al cantante de la televisión por el que todas las niñas gritaban y colgaban posters en sus cuartos. Pero la gente mayor te desmentía diciéndote de la manera más trillada posible: “cuando crezcas lo entenderás”. Entonces supe que siendo niña yo no podía amar de verdad.

Vinieron más años y menos inocencias (o al contrario, porque con las inocencias uno crece y de ellas nacen los amores), así quise en secreto a algunas personas que nunca repararon en mí, pero no importa, porque yo no quería que lo hicieran, y porque primero tenía que saber cómo era eso de amar de verdad.
Quizás era algo parecido a lo que pasaban en las telenovelas… pero luego me di cuenta que las telenovelas nunca reflejaban la vida real, así que eso era más parecido a los romances de los cuentos, pero los cuentos son eso: sólo cuentos, y yo tenía que verlo frente a frente. Observé a mis padres detalladamente, pero su amor no era como el de los cuentos, así que no sabía cómo reconocer la más mínima pizca de algún indicio, no me entendía ni yo misma, sólo sabía que no sabía cómo era el amor verdadero, así que decidí esperar a que fuera más grande.

Yo quise de muchas formas: quise en silencio, de lejos y muy de cerca, de forma esporádica y de manera perdurable, románticamente y de forma dura y fría… aunque nada es entendible en eso del querer: no hay maneras, sólo se quiere y ya… o no lo sé exactamente.
Esos eran mis dilemas. Yo también intenté llegar al fondo de la definición de esa cosa rara que todos llamaban ‘amor’; entender qué era, analizarlo, clasificarlo, pero en esos intentos se desataron las más crudas guerras entre mi razón y mis oprimidos sentimientos. Intenté querer a la fuerza, intenté escoger a quién amar, pero lógicamente eso era ilógico. Y cuando a veces las personas menos esperadas eran las más queridas quise intentar no querer, pero encontré que, sensatamente, eso era lo más sensacional del mundo.
Y entre querer y amar observé, por primera vez en mucho tiempo, que no eran lo mismo, que todavía había una brecha oculta que se debía recorrer… pero al menos saberlo era un muy buen comienzo.

Todos mis intentos de amar no eran correspondidos, y eso era triste, pero siempre podía haber un ‘nuevo proyecto’, aunque los proyectos que empezaban a responder siempre tenían algo: “está muy gordo”, “muy chaparro”, “fuma”, “mala ortografía”, “demasiado infantil”… etc. Mi naturaleza exigente siempre se hacía presente.

Un día alguien me consideró un proyecto, y bueno, no es malo probar. Él era todo lo que una vez no quise: fumaba, tenía mala ortografía y era un tanto infantil. Pero al final todo salió al revés: él ya no me quería y yo a él... sí. Ahí aprendí que la tarea más difícil de este mundo es razonar los sentimientos y, razonablemente, algunos ya no pueden ser… y puedes tardar años en desaparecerlos, aunque por desgracia nunca se van por completo.
Después llegué a la buena conclusión de que el cariño y el amor se trabajan, no es después de pasado un tiempo cuando el cariño puede convertirse en sentimientos grandes, o la amistad en amor… quizás eso sí es cierto, pero ¿eso del amor a primera vista dónde quedaba? Eso sucede el día que, de repente, lo sabes.

Una tarde observé de lejos el arribo sorpresivo de un amigo extravagante… y yo lo supe.
No, eso no era amor, el amor debía ser algo más elaborado y no tan simple, así que dejé pasar el tiempo, y el tiempo no me trajo más que la verdad: yo no era correspondida, así que venía la simple labor de desenterrar raíces, mirar a otros lados y olvidar… simple. Ha sido la labor más dura de mi vida, pero lo logré. Pero entonces eso no pudo haber sido amor, pues el amor verdadero no debe terminar. Es como dice un pasaje bíblico:

“El amor perdura a pesar de todo, lo cree todo, lo espera todo y lo soporta todo. El amor nunca pasará”
(I-Corintios: 13, 4-8)

Bueno, amor o no ya se había ido. Esto del amor es complicado ¿cómo sabe uno que alguien es su amor verdadero?
Eso no se sabe… sólo lo descubres un buen día y, bien pudo ser después de haber tomado buenas decisiones o demasiado tarde, cuando te encuentras con más de 60 años encima añorando al muchacho de los ojos claros que perdiste hace tantos y tantos años.

Pasó más tiempo de lo que quizás debería haber pasado y, observando, venían poco a poco las respuestas. Pero la más contundente que marcó el inicio de muchas fue una tarde que contemplé a mi abuela limpiarse las lágrimas cuando alguien osó traer a mi abuelo a la memoria… alguien a quien ella ya ha perdido. Eso era el amor verdadero que busqué desde niña, y no era ni complicado ni elaborado o perfectamente reconocible, simplemente ahí estaba: existía de verdad.

Entonces vinieron las controversias otra vez: yo sí hubiera podido amar muchas veces, pues el amor no es complicado, es simple, se puede alimentar fácilmente, pero no es fácil deshacerse de él, además toma sus propias decisiones, es el sentimiento más persistente y terco que existe, no puedes luchar en su contra, no te queda más que rendirte ante él, es fácilmente confundible con la obsesión, pero esto no es así, esto es más simple pero más fuerte, y mucho menos oscuro. Lo que sí es complicado en él es explicarlo… no, no se puede.

Así que lo único que pude contestar ante esa pregunta de ¿qué es el amor? fue:
- no puedes explicar racionalmente lo más irracional que existe,
-¿pero existe? ¿cómo sabes que existe?,
– lo sabes, sólo… lo sabes.


La mente voló a una noche estrellada en la que me desenmascararon un fallido triunfo, lo único que había logrado, con un gran tiempo de por medio, era dormir la revolución que despertó de nuevo esa noche en un solo instante… y me hicieron saber que estaba caminando lo más lejos que había caminado en la brecha más allá del querer.

by N i T a at 09:48 p.m. |


* Extraño * | Wednesday, February 23, 2005

Los ruidos al levantarme por la mañana
los desayunos preparados sobre la mesa
las expresiones continuas de sorpresa
al toqueteo repentino por la entrada

Los juegos de pelota por las tardes
los visitantes extraños e imparables
las cenas en conjunto incomparables
con la monótona compañía de mis comidas actuales

Las noches llenas de fiestas ruidosas
las económicas serenatas improvisadas
el despertar de las piedras en la ventana
que invitaban a una repentina salida animosa

Las películas en el cine dos veces por semana
además de otras tantas rentadas y con palomitas
los juegos de cartas, dominó, UNO y Turista
que terminaban en juegos de sillas o peleas inmediatamente reconciliadas

El cantar las buenas canciones a gritos y risas
los ahorros intensivos para el fin de semana
los cumpleaños celebrados a la italiana
desvelarte por el simple placer de la compañía

Ahora, de todo eso, nada queda
es como si me lo hubieran arrebatado de repente
es como si no me dieran ni las ganas de creerme
que todo se esfumó trayendo en cambio solo penas

No hay ni juegos, no hay ni cenas
ni siquiera el cine, ni noches en vela
el celular olvido porque ahora... ya ni siquiera suena

Solo una me recibe cuando llego a casa
con ella comparto una nocturna caminata
que me hace pensar, con infinita nostalgia
en dónde quedaron todos esos momentos que mi alma tanto... tanto extraña

by N i T a at 11:12 p.m. |


* Comento * | Monday, February 21, 2005

¡Ya quiero mi cámara de fotos aquí!
by N i T a at 09:48 p.m. |



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