Woodstock

El Rincón de la Ignominia

Patrocinadores: C.A.F.E. & USB Co.

H. Heroico Municipio de San José Momotspan

La frase del día:

Yo era capaz de subir al cielo para bajarle un montón de estrellas...
Gilberto Santa Rosa: Un Montón de Estrellas
ImAgEn
Entre los arcos
De un antiguo acueducto a todo un instrumento de ornamenta que aún sigue identificando a esta ciudad


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* En sueños * | Sunday, January 16, 2005

In dreams

When the cold of Winter comes
starless night will cover day
In the veiling of the sun
we will walk in bitter rain

But in dreams
I can hear your name
and in dreams
we will meet again

When the seas and mountains fall
and we come to end of days
in the dark I hear a call
calling me there
I will go there
and back again


by N i T a at 11:20 p.m. |


* Muchas felicidades * | Wednesday, December 22, 2004

En el fin de año, como buena tradición
doy buenos deseos de todo corazón
que este tiempo haya, por bien, dado
muy buenos momentos para siempre recordarlos
buenas enseñanzas como no pueden faltar
cosas nuevas y viejos rencores que olvidar

Este fin de año espero para ustedes
que el año que nace les de lo que se quiere
no se pierda nada de lo que se ha ganado
y mejores momentos vengan de la mano

Con todo cariño: ¡Felicidades!
un abrazo cálido reciban de mi parte


by N i T a at 07:22 p.m. |


* El segundo adios * | Monday, December 6, 2004

Era la puesta de sol más colorida que había visto en mucho tiempo, pero ahí estaba pintando de rojo el cielo y observando como silencioso testigo la despedida que significaba tanto para mí, para mi madre y para mi padre. No se cuántos abrazos nos dimos, ni cuántos besos ni cuántas lágrimas intentamos ocultar para hacernos los fuertes, pero la separación era inevitable y todos confiábamos en que fuera motivo de muchas alegrías en un tiempo futuro.
Ahí estaba yo mirando por el balcón de ese pequeño cuarto, dibujando en el cielo 5 años que no imaginaba qué curso iban a tomar. En una ciudad enorme y con gente desconocida por completo, debía confiar en mi habilidad de adaptación para sobrevivir... y también en la fuerza suficiente para no sucumbir a los deseos de irme por los amigos, la familia, los tamales de chipilín y el clima cálido.
Todo eso quedó tan atrás ahora, cuando veo que no perdí nada de lo que dejé, sino al contrario, gané muchas otras cosas: conocimiento, apertura de personalidad, amistades buenas, ambiente y momentos tan preciados que, si los hubiera visto aquella tarde del balcón en el cielo, no hubiera dudado todo lo que dudé.

Ahora estoy recordando todo eso, estoy sintiendo los mismos temores y enfrentando el mismo reto. Debo irme de esta ciudad de cielos limpios adornados con volcanes, soles esplendorosos y agua odiosamente sarrosa. Cambiaré nuevamente de aires y abandonaré todo por el prometedor futuro, al menos ya se cómo enfrentar todo esto, ¡no hay problema! si ya lo hice una vez, ¿qué me detendrá ahora?...

No es cierto... no es cierto. No soy tan fuerte como yo pensaba, esta vez se me volvió más difícil. Quizás es porque estoy a punto de dejar cosas que se me volvieron muy valiosas.
Pero siempre hay que seguir, yo todavía confío en el destino y estoy casi segura de que el destino guardará esas preciosas joyas que tanto trabajo me costó encontrar... se que un día volveré a tenerlas conmigo.

by N i T a at 01:33 p.m. |


* Examen... ¿psicométrico? * | Wednesday, November 10, 2004

Para todos aquellos que hayan dudado de cómo es un dichoso exámen psicométrico: ¡no se preocupen!
¿Les ha llegado alguna vez una de esas cadenas de preguntas tontas que los amigos ociosos suelen mandar? Esas que te preguntan qué shampoo usas y que si prefieres la Coca Cola o la Pepsi, pues ¡no hay mucha diferencia!
Consiste en una interminable serie de preguntar a las que tienes que responder solo "falso" o "verdadero" con las cosas más incongruentes que puedan imaginarse... he aquí el ejemplo de lo que leí y quise contestar:

___________________________________________________________
- Cuando camino por la calle me fijo de no pisar las rayas del piso:
qué ociosidad de mi parte sería eso

- Mi padre es una buena persona:
por supuesto, ha sabido aguantarme durante más de 20 años

- He intentado matarme y nadie lo sabe:
NO, pero si fuera un secreto... ¿por qué se los contaría a ustedes?
- Cuando era niña me gustaba jugar a la casita... al avioncito:
¡¡esos viejos tiempos que ya no volverán!!

- Estoy condenado por todos los pecados que he cometido: mmm... ¿será para tanto?

- Odio a toda mi familia:
a)Verdadero b) Falso c)¡¿qué clase de pregunta es esa?!

- Me gusta ver sufrir a los animales:
primero ¡díganme nombres!

- Mi madre es una buena persona:
¿no habían hecho ya esa pregunta antes?... ah no, pero suele ser la misma respuesta

- He estado enamorada al menos una vez en mi vida:
hey hey... para saber mi vida privada mejor invítenme un café y ahí les cuento

- Me siento sexualmente reprimida:
no contesto... mejor me caigo de la silla por reírme a carcajadas


by N i T a at 01:17 p.m. |


* De la búsqueda de trabajo * | Wednesday, October 20, 2004

En una de los recónditos lugares de la red para buscar empleo se encuentra una página con foro incluído, para los desempleados que no tienen mucho que hacer mas que desarrollar su ingenio en todas las formas posibles.
Esto es algo que me hizo reír y lo comparto con ustedes: toda una descripción de una entrevista fallida.
___________________________________________________________

M. Ontiveros: Voy a comenzar la siguente ronda con el rival más fuerte, ésa eres tú, Ana. ¡Juguemos a El Rival mas débil!.
Ana, ¿cuánto es la raíz cuadrada de 145?
Ana: Mmm 12.04
M. Ontiveros: ¡Correcto! Juan, Blanco es a negro como fuego es a...
Juan: A agua
M. Ontiveros: Correcto..
M. Ontiveros:- Perla...
Perla: ¡Banco!
M. Ontiveros: Si un albañil hace una casa en 10 días, diez albañiles la hacen en...
Perla: Mmmm en 5 días...
M. Ontiveros: Incorrecto, la respuesta es un día.
Manuel, la capital de Liechtenstein es...
Manuel: Praga
M. Ontiveros: Incorrecto, la respuesta correcta es Vaduz... (todo esto después de unos minutos).

M. Ontiveros: Tiempo, no pude terminar esa pregunta. ¿Quién piensa que porque la 'h' es muda no pudo contestar cuando le preguntó el que va ser su jefe? ¿Qué le ofreces a la empresa?. Es tiempo de votar para elegir a El Rival más debil.

(Los gerentes y jefes de área votan, en lugar de los candidatos).
Los jefes dicen...
Admon: Manuel
Logística: Perla
Compras: Manuel
Recursos Humanos: Manuel

M. Ontiveros: A ver Administración, ¿por qué Manuel?
Admon: Porque no sabía que la capital de Liechtenstein es Vaduz, aparte su saco no es Hugo Boss...
M. Ontiveros: Compras, ¿por qué Manuel?
Compras: Porque en su 'Human Side' no salió la gráfica como queríamos
M. Ontiveros: ¿Y cómo era la gráfica?
Compras: No se, pero no es como lo queremos.
M. Ontiveros: Recursos Humanos, ¿por qué Manuel?, ¿acaso no le dijo que era un buen candidato?
R. Humanos: Sí, pero no siguió los pasos del manual para la entrevista, y su CV no era de dos hojas y me dio flojera leerlo (Risas).
M. Ontiveros: Le dio flojera...
R. Humanos: Pues sí, me dio flojera. ¡Aparte nadie lo recomendó!

M. Ontiveros: Manuel, el equipo ha decidido que no eres parte del principio del ciclo administrativo, o sea, de la organización. Con tres votos tu eres el rival más débil... ¡¡¡Adios!!!!
Por: Montiveros

by N i T a at 08:53 p.m. |


* La última mañana de Sofía * | Thursday, October 14, 2004

Amaneció en una mañana gris, plácidamente en la cama... los dolores se le habían ido, había sufrido tanto y hoy era la primera vez que no le dolía nada. Al mirarse al espejo vió las dolorosas imágenes de tiempos pasados: su padre meciéndola en el columpio mientras ella reía a carcajadas, el día que su perro escapó y no volvió jamás, su madre mirándola tiernamente en la muestra de baile del colegio.

Recordó al profesor de amplia sonrisa que le consolaba en las tardes de la difícil adolescencia, todo un mundo perdido en su pasado, ese del que siempre quiso escapar.

Al recorrer el tocador con la mirada encontró la foto de las viejas amigas, las que infundieron luz en su vida sólo durante los primeros años y después, por motivos extraños del destino, no pudieron seguir el camino a su lado.

En ese momento un ruiseñor se posó en el alféizar de la ventana, la miró fijamente unos instantes, cantó, batió las alas y se fue... entonces miró al suelo. Ahí se encontraban tiradas un montón de hojas: cartas, dibujos, versos, un tremendo desorden que conformaban la puerta hacia el enigma de una enfermedad incurable. Entonces, ante ella, aparecieron un montón de recuerdos de manera tan rápida que aún para ella fue difícil entenderlos:

La primera tarde que observó esa mirada profunda, él y sus visitas repentinas con una flor en la mano, unos cuantos besos fugaces en medio de la noche y dos palabras comprometedoras que salieron de su boca alguna vez. Un buen día todo se esfumó, él nunca apareció de vuelta y cuando ella le buscó él actuó tan extrañamente, como si no la hubiera visto nunca.

Pobre cobarde, después vinieron los gritos y las peticiones muy mal articuladas que en resumen significaban un "déjame en paz"... y después aparecieron ese par de ojos verdes que lo alejaron para siempre de su lado una mañana de abril en la catedral, al repiqueteo de las campanas.

Ella intentó decirle, decirle que había descubierto que alguien que los uniría para siempre estaba a punto de existir, pero ya no pudo pues... luego vino esa maldita enfermedad, esa que le arrebató el último vínculo con él en medio de un sangrado y un enorme llanto, esa que le quitó la fuerza y le sumó el dolor físico al dolor del alma, esa que le vino perfecta para acabar con los ánimos de luchar por la vida.

La última vez que le vio fue en el parque, sostenía un globo rojo y, sin razón, le soltó de repente dejándolo subir por el cielo, mientras él le miraba desde abajo, sin expresión alguna en el rostro. Después la miró un momento y le quitó la vista de encima mientras de daba la media vuelta para marcharse después. Eso fue lo que escribió Sofía en la carta que tenía hasta arriba del tiradero: ella quería hundirse en el cielo y alejarse del dolor para siempre.

Hoy era distinto, después de volver de los recuerdos sonrió divinamente, como nada la había hecho sonreír en mucho tiempo, y desde el pie de la cama observó su cuerpo inerte tendido en el lecho... pues hoy ya no le dolía nada.

Entró su madre, y se llenó de lágrimas mientras corría a abrazar el único cuerpo que había en el cuarto: -¡Sofía! ¡Mi Sofía! -. Pero Sofía la miraba ya desde la ventana, y observó por última vez el recinto lleno de dolor, enfermedad y olor a medicina, mientras se llenaba cada vez más de gente desesperada, llorando y corriendo. Ahora ella sonreía... y ya no le dolía nada más.

Miró al cielo y subió y subió para hundirse en él, allá arriba la estaban esperando con los brazos abiertos... y Sofía no se dio cuenta de que un hombre de mirada profunda que estaba parado justo al pie de su ventana miraba al cielo fijamente, quizás observando lo que había dejado ir.

by N i T a at 02:13 p.m. |



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